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domingo, 28 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.
Día 7 de Mayo de 1495.
Subterráneos bajo el castillo Bran, Transilvania.


Al fin la misión de Celios parece concluida y hemos recibido nuestra recompensa. El texto encontrado ha sido terriblemente desconcertante. Todavía mucho se ha de reflexionar al respecto, pero parece que una vez más no somos más que títeres manejados por otros, esta vez por Saulot. Incluso es posible que quepa pensar en que la Yihad es otra mentira más que añadir a la larga lista de engaños que nos preceden. 
Según el libro entregado, escrito por uno de los primeros Salubri, Saulot es el fundador del clan Baali. Según sus planes, cuando llegase el final de los días, reaparecería para comandar su auténtico clan y reinará lo que quede del mundo.
Ahora sólo puedo regresar a mi vida y rogar a Dioniso por momentos más felices.

jueves, 25 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.
Día 26 de Abril de 1495.
Castillo Arghes, Valaquia.

En esta noche una sombra pesa sobre mi corazón. Vlad, habiendo capturado a dos importantes miembros del Sabbath, Cainitas con los que cometimos Amaranto sobre el Más Viejo, ha decido nacer a la oscuridad, siendo abrazado por uno y devorando al otro para acrecentar su poder nada más nacer.

Se ha preparado una sala llena de soldados, los Cainitas y nosotros. Vlad le ha prometido la libertad al que le transforme y presenciar y apoyar este acto puede traer problemas a algunos de mis compañeros que poseen mayor poder real en esta tierra. Mi alma se ha encogido cuando han sugerido asesinar a Drácula en su momento de mayor debilidad.

Quizás, gracias a la fortuna, cuando Alexandru ha adoptado su monstruosa forma ha perdido el control de su mente y ha atacado a Shul y a Gerome, dejando inconsciente a uno y arrancándole el brazo al otro, no sin antes protagonizar una persecución que les ha llevado fuera de mi vista.

La confusión ha sido enorme y asustada he corrido cerca de Vlad, en el momento en que la transformación ha sido completa. Enfurecido por la actuación de los demás me ha expulsado de sus dominios. Con el corazón abatido he partido, encontrando y  recogiendo el inconsciente cuerpo de Alexandru. Más tarde el cuerpo de Shul nos ha sido amablemente lanzado con la catapulta.

domingo, 21 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.
Día 25 de Abril de 1495.
Castillo Arghes, Valaquia

Nada más levantar Draculea nos ha llamado a la batalla, estaban atacando el castillo. Mientras los hombres han partido al exterior yo me he acomodado en el balcón desde donde he podido apoyar a los combatientes informándoles de lo que veía, previniéndoles de los movimientos del enemigo en el combate.

Aunque era evidente que el castillo era el objetivo, dos grupos de Cainitas se han enzarzado entre ellos, unos emboscados por los otros. Un grupo del Sabbat sufrió el sorpresivo ataque de dos de los fundadores de la Camarilla y algunos de sus ayudantes, entre los que se encontraba Lucita. Ha sido una batalla breve, el fuego ha hecho huir a muchos de los atacantes y otros muchos han caído bajo el poder combativo de nuestro grupo y un más que sorprende y furioso ataque de Vlad. Los más poderosos han optado por huir.
Satisfecho por nuestra actuación se nos ha ofrecido el grabado de las runas como premio, así que he descendido a los sótanos con premura, antes de que llegaran con los prisioneros.
Tras esto han llegado los botines de guerra. Se nos ha ofrecido a cada uno un enorme cofre con  un Cainita empalado y con un saco en la cabeza en su interior. Shul, llevado por sus cada vez más primitivos instintos, ha cometido Amaranto sobre el suyo mientras yo descubría a su Chiquillo en el interior del mío. Con discreción he vuelto a cerrar la tapa, esperando un momento más propicio para decidir qué hacer con él. El voivoda nos ha apremiado para que le diéramos el placer de ver la tortura, así que Alexandru ha abierto su ataúd. Cuál ha sido nuestra sorpresa al encontrar a Otto, uno de los chiquillos de Mircea, ahora en el bando del Sabbat. Obligado por su promesa, Alexandru y yo hemos intercambiado ataúdes.
Oh felicidad, oh venganza. Jamás soñé con dulzura similar que la de torturar y devorar a la progenie de mi asesino. Esta noche hijos míos se os ha hecho justicia. Todavía no estáis totalmente vengados hijos míos, Aeolos y Faetón, pero poco a poco la sangre del villano desaparecerá de la tierra, sabedlo bien.   
Gerome y Alexandru han interrogado a su “premio” en privado, pero me consta que no han descubierto nada nuevo, excepto que ambos capturados eran miembros del Sabbat.
El propio Drácula nos ha confesado que el Sabbat venía a acabar con él y que el empalado del sótano era un espía capturado. Los otros cainitas eran de la Camarilla, quienes alertados por Vlad acudieron a emboscar al Sabbath y de paso ofrecer un muro de contención al palacio.

martes, 16 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Crónicas de Transilvania.
Día 24 de Abril de 1495.
Castillo Arghes, Valaquia.

Debo remarcar, para mi propia satisfacción, la caída en desgracia a ojos de Vlad de Gerome, quien ha amanecido en las pocilgas.
Apenas sabría describir cómo se han ido sucediendo las lunas y cómo parezco haber cambiado desde entonces. Se nos han ofrecido múltiples placeres que me había estado negando durante tantos años... Es como si por primera vez en mucho tiempo estuviéramos en paz en mi interior, como un enorme instinto que nos ha empujado y unido de nuevo.
Tras varios días en los que había aprovechado para mostrar mi desnudez y así incomodar más si cabe al padre Gerome fuimos de pronto regalados con una orgía organizada por nuestro anfitrión. Quizá me uní por instinto, quizá por costumbre y aunque había muchos cuerpos entre los que elegir una inevitable fuerza me empujó a los brazos de Vlad. Hubo sangre y sexo, estaban mis compañeros, pero en ese momento todo quedó reducido a la violenta pasión que descargué contra el voivoda.
No pude ni quise evitarlo. Víspera tras víspera regresé a sus brazos. ¿Era acaso la profecía del libro de Nod con el que fuimos recibidos? Compartimos nuestra sangre y esencia y aunque le ofrecí nacer en la oscuridad bajo mi beso, pareció reacio a compartir el don. No lo culpé ni le traté con el desdén relacionado a mi sexo.
Durante las horas que pasamos abrazados en el lecho pudimos encontrarnos mutuamente en las vidas del otro. Desahogó su pena por la pérdida de la mujer amada y yo lloré en su regazo al confesar la mía. 
Durante las noches Gerome estuvo paseando por los pasadizos, ocultado tras su máscara de la sangre y encontró el lugar donde debemos grabar los símbolos, mas no pudo acceder, pues una puerta de metal guardada por dos soldados se lo impidió. Alexandru y yo examinamos el lugar con nuestros dones y tras la cámara secreta encontramos un mecanismo en el que alguien estaba empalado.
Hoy, Vlad nos ha reunido a todos y ha accedido a escuchar nuestra petición. Sinceramente esperé que montara en cólera. Ha prometido reflexionar nuestra propuesta y se ha encerrado en su estudio en busca de descifrar los símbolos que contendrán a Kupala.
Ha ordenado poner en el patio central una vieja catapulta cargada de vasijas inflamables. Hemos empezado a temer por nuestra propia seguridad, empujados por la paranoia. Shul ha optado por dormir en la tierra del patio, aunque temerosa, me he recostado en mi aposento.

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.

Día 17 de Abril de 1495.
Castillo Arghes, Valaquia.

Los ruidos de una lucha me nos han atraído hasta el balcón, donde hemos encontrado a Vlad gozando de la pelea de sus esclavos. Imágenes de los emperadores han abarrotado mis sentidos, por un instante mi cabeza se embotó y sólo regresé al mundo cuando se me preguntó directamente por la apuesta de la noche. Evidentemente nos decantamos por el muchacho que mayor virtud parecía derrochar en su belleza. Desgraciadamente los hados jugaron en su contra, dándole la victoria al elegido de Draculea.
Por sugerencia de Gerome los caballeros han descendido a la biblioteca, donde se han enzarzado en una de las eternas discusiones del padre que parecen no tener fin. Asqueada he regresado a los niveles superiores. He dado orden de traer al castillo a mi séquito, para poder estar en paz con los ritos del verano antes de que éste de comienzo.

sábado, 13 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.

Dia 16 de Abril de 1495. 
Arghes, Valaquia.

A pesar de mis iniciales suposiciones, no fuimos recibidos por la ira de Vlad. Mandó a unos soldados a escoltarnos, fuimos recibidos de buen grado y acompañados por un poema del libro de Nod sobre el amor. Aunque pude ver la sorpresa en sus ojos al encontrarnos después de tanto tiempo. El regalo surtió el efecto deseado, ¡oh vanidad de vanidades!

Fragmento del Libro de Nod


Apenas he sido capaz de pronunciar palabra ante la presencia del descendiente del Dragón, tan sólo he podido responder a algunas preguntas directas con largos rodeos. 
Su esencia me ha mostrado que ha sido alimentado con la sangre de un vástago, quizás del Conde Radu, quien siempre mostró interés en abrazarle. Cosa que explicaría la causa de su salud, fortaleza y juventud, al igual que mis fieles que comparten conmigo el don divino de la copa de Dioniso.
Mostró curiosidad por saber quién nos había revelado su paradero y Alexandru sació esa curiosidad. Esperemos que no comprometa la integridad de nuestro aliado, cosa que dudo debido a su naturaleza escurridiza.
Esta noche se nos ha invitado a permanecer cierto tiempo en la fortaleza antes de revelar nuestros propósitos. Como parte de su interés en retenernos en su telaraña de diversión nos ha invitado a un juego de tiro con arco donde los caballeros han mostrado su habilidad tan poco sutil e inútil de arrancar una vida.
Drácula.
Más tarde, cuando he confiado a mis compañeros nuestras sospechas de la naturaleza de Vlad, Alexandru nos ha explicado que éste pertenece a una larga estirpe de Aparecidos, lo cual explica no sólo su longevidad, sino la presencia de vitae en sus venas.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda. 

Dia 15 de Abril de 1495.

Arghes, Valaquia.

Al fin hemos llegado a estas tierras que llaman Valaquia, pero a mí se me antojan tan iguales como Transilvania. Cada noche de retraída primavera me recuerda con dolor mis noches en Timisoara. Más intento no perderme en el recuerdo, es el ahora en lo que debemos concentrarnos. La pluma parece resistirse entre mis dedos y he de poner todo mi empeño en continuar.

La comitiva ha parado en la taberna del pueblo de Arghes, y aunque he sugerido marchar de inmediato al castillo que se encuentra en lo alto del risco una vez más he sido ignorada. Es así que pasaremos el día en la posada a la espera de una nueva noche en la que presentarse en el castillo tras haber enviado a un pueblerino con la noticia de nuestra llegada.

El castillo Arghes.
Los nativos parecen nerviosos ante nuestra mención del señor del lugar, un par de preguntas inocentes no obtuvieron respuesta, por lo que me vi obligada a optar por métodos menos sutiles, hundiéndome en la mente de la posadera. De su memoria obtuvimos las respuestas deseadas. Vlad mantiene a toda la población aterrada, quien apenas sabe ni cuál es su nombre y obtiene información de algunos de los aterrados aldeanos a cambio de algo de oro y la promesa de una nueva luz del día.

jueves, 4 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Este es el diario de partida de una campaña de Crónicas de Transilvania, un módulo del juego de rol de Vampiro. Cuidado con los spoilers. Este es el sexto capítulo, que continúa a los cinco primeros publicados anteriormente en este mismo blog. Retomamos la historia pasados dos años.


Diario de Leda. 

Día 3 de Abril de 1495.
De camino al castillo Bran, Transilvania.

Tiempo ha pasado desde la última vez que decidí mandar escribir mis pensamientos para que del resto de su memoria pudiéramos extraer en el futuro importante información. Pues el tiempo es el mar y nuestras memorias la playa que se moldea en su imperioso devenir. Es necesario que escriba, pues soy somos conscientes de que minuestra voz no siempre es escuchada y quizás se arrepientan en el futuro. Espero que mis escritos pensamientos sean el acicate de sus conciencias.

Sin embargo este ejercicio me produce gran pesar, pues todavía me es cercana la memoria de mis amados hijos, quienes un día me animaron a tener un diario, escribieron mis palabras, por mucho o poco sentido que tuvieran, y me besaron los labios en apasionado acto de devoción y agradecimiento por el oro que en sus oídos había vertido. Todavía guardo luto por mi perdida progenie y así será hasta que la venganza llegue a nuestras manos. En mis visiones me he observado obteniendo lo que deseo de la progenie de Mircea, pero no me ha sido revelado el momento de su ejecución y la espera es un dolor físico con el que he convivido tanto tiempo…

Los últimos años he morado en los terrenos de Alexandru, el cual ha parecido optar por el letargo, aunque no entiendo el fin de su sueño, pues no veo en él un hombre que ansíe reunirse con sus dioses.

Ahora nos dirigimos de nuevo hacia la llama de Celios, el oscuro constructor Nosferatu que se esconde tras la máscara de su sabiduría para “tentarnos” con una nueva hazaña de la que no pienso queramos o podamos escapar. 

La carta de Zelios.

martes, 2 de agosto de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo VI.
Diario de Leda.

Dia 4 de Abril de 1495.

Subterráneos bajo el castillo Bran, Transilvania.

Una vez más se reúne nuestro conjunto, los hilos de nuestro destino están anudados de modo irrevocable, por mucho que aborrezcamos sus presencias, por mucho que seamos insultadas y despreciadas debemos permanecer como el junco, doblándonos pero sin rompernos. Tan solo falta Markus.
Nuestra voluntad es poderosa y mi reino espiritual más grande.
Celios, sin dar más rodeos nos ha hecho de nuevo su petición de grabar en las más secretas paredes de un castillo los símbolos para retener al demonio Kupala en su prisión de piedra y tierra.  La recompensa es grande, pues nos ha ofrecido un maravilloso tomo cuyas páginas de oro contienen grabadas más secretos que debemos desvelar sobre la llamada Yihad. El verdadero riesgo de la misión reside en el interior del castillo, donde Celios nos ha informado que habita un viejo conocido: Vlad Draculea. 
Zelios, el arquitecto.


El recuerdo de ese espíritu caprichoso me atormenta de un modo que no soy capaz de comprender, su impronta me hace estremecer de un modo que roza entre el escándalo y la repulsión, a mí, a nosotras, que tanto hemos visto y gozado en las bacanales de nuestro señor.

Temerosos de que pudiera guardarnos algún rencor, daremos un rodeo, regresando a los terrenos de Alexandru, donde antes de visitar a Vlad, recogeremos uno de sus “mejorados” caballos como tributo, en lo que es, ni más ni menos, un banal intento de complacer a un posible tirano mortal en sus últimos días de reclusión, pues, si los cálculos no me fallan ya debe ser un anciano humano.

miércoles, 27 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


22 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Los Assamita sufren la imposición del ritual taumatúrgico. Muchos Anarquistas se rinden en masa. ¿Pero dónde estamos nosotros? En Silchester.
Vykos nos ha llevado a nosotros y a decenas de Anarquistas a las afueras del cercano pueblo de Silchester. Allí, horrorizado, contemplo como Myca enardece a los Cainitas y les alienta a dejar una marca que el cónclave no olvide. Con un aullido, se lanzan hacia los campos de Silchester con la intención de causar una masacre. Leda, Shul y Alexandru, como meros animales, les siguen y comienzan a mutilar todo lo que se cruza en su camino. A mi lado, igual de horrorizado que yo, sólo queda el Padre Gerome.

Con lágrimas de ira rodando por mi faz, caigo de rodillas pues Vykos parece que va a salirse de nuevo con la suya. Todo era una actuación y éste es su movimiento final. Levanto la vista cuando Gerome me coge por el codo y me susurra: “Todavía hay algo que podemos hacer”. El Padre usa sus Disciplinas para dar a algunos Anarquistas el aspecto de inocentes campesinos. Sus compañeros, engañados, atacan a sus propios “hermanos”. 

Cuando el ataque ha acabado, Gerome saca de sus túnicas una especie de hisopo que contiene un extraño líquido. Lo rocía sobre un cadáver cercano y ante mi sorpresa, el cadáver resucita. Antes de que me de tiempo a santiguarme, Gerome me urge a que le acerque a los muertos, todavía hay algo que se puede hacer para remediar en parte lo ocurrido. Trabajamos lo más rápido que podemos y el milagro se extiende ante mis ojos. Decenas de muertos vuelven a la vida ante nuestra asombrada mirada. Cuando el líquido se acaba, Gerome y yo compartimos una mirada que mezcla asombro y miedo ante lo que acaba de ocurrir. Los Cielos parecen haber perdonado nuestros pecados y por primera vez no me siento como si fuera otra mera herramienta del infierno o de los Antediluvianos.
Gerome me agita y me seco las lágrimas. A lo lejos llegan los gritos de los seguidores de los antiguos que vienen a darnos caza y no creo que estemos en disposición de explicar lo ocurrido. En la orilla cercana veo como Vykos y el resto huyen en un barco que se aleja. No queda remedio, supongo que es cierto aquello de “mantén aún más cerca a tus enemigos” así que cojo en brazos a Gerome y llamo al poder que mi sangre maldita y el paso de los siglos me ha concedido. Tras una rápida carrera y un salto de dos docenas de pies aterrizamos bruscamente en mitad del barco con un crujido de protesta por parte de los maderos. Nuestros salvajes compañeros, cubiertos de sangre, nos sonríen sin sospechar nada. Mejor así…

Cuando el amanecer se acerca, dejamos el pueblo de Silchester, cuyos campos están inundados de sangre. Gerome no puede sino musitar las palabras de Anatole: “cuidado con el campo de sangre”...

lunes, 25 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.

21 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Unmada, representante Malkavian habla de unidad frente a la adversidad y de la fuerza del grupo. La Camarilla va tomando forma y los siete clanes se agrupan bajo las garras de los Antiguos. Etrius da un paso al frente y avisa de que el ritual ha comenzado. Las aciagas cadenas del destino se ciernen sobre los Assamita.
Para acabar, Federico Di Padua, cainita del clan Nosferatu nos deja claro que no hay otra salida para los acontecimientos que nos han traído hasta aquí. La Camarilla es demasiado fuerte y no hay nada que los Anarquistas puedan hacer al respecto. De todos los representantes de los Antiguos es el que mayor sentido común y voluntad propia parecen tener. Sus argumentos son sensatos pero esta vez, el fin no justifica los medios. Ni siquiera el fin merece la pena.
Poco antes de que nos retiremos a nuestros aposentos, Vykos se nos acerca y solicita nuestra presencia a primera hora de la siguiente noche. Con una sonrisa afirma que todavía hay algo que se puede hacer…

sábado, 23 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


20 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Husayn al Fatin habla en nombre de su clan y se somete a la decisión de la Camarilla. Etrius, representante de los Tremere, deja clara su postura y la de la Camarilla. Los Assamita serán castigados con un ritual que les impedirá realizar Amaranto sobre sus enemigos. Advierte que el ritual será finalizado antes de que acabe nuestro cónclave. Si esto ocurre sin duda los Anarquistas perderán un gran arma, el mayor enemigo militar hasta el momento de la Camarilla desaparecerá.

Hablamos con Etrius y parece sorprendido de que siquiera intentemos convencerle de su error. Obviamente es un antiguo poderoso y su clan es el que más tiene que ganar con la formación de la Camarilla. Posiblemente haya sido una estupidez intentarlo siquiera.
Alexandru sugiere que consultemos a Vykos acerca del ritual pero el Tzimisce no nos sabe aclarar nada en concreto. El ritual debería ser interrumpido pero no sabemos ni dónde se realizará.
Hardestadt vuelve al púlpito y de nuevo ataca las posiciones anarquistas con su ya conocida arenga. Por primera vez, se produce un incidente violento. Una anarquista llamada Tyler con dos cañones de mano descarga sendos fogonazos contra el corazón de Hardestadt y éste cae derribado. Antes de que se levante, Tyler huye a velocidad sobrehumana en el desorden para no volver a ser vista. Los antiguos ordenan que se persiga al asaltante mientras muchos vástagos de ambos bandos critican el ataque. Flaco favor nos hace Tyler o quien quiera que maneje sus hilos. De nuevo mi mirada se desvía hacia Vykos. Mientras Hardestadt se levanta aturdido.

jueves, 21 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


19 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Hoy ha habido un intenso debate entre Hardestadt y Vykos. Siempre es digno ver a dos Antiguos debatir y esto podría ser un combate en toda regla. Vykos es un estratega del engaño, del doble sentido y sus movimientos arteros cautivan a la audiencia. En contrapunto, Hardestad es como el muro del más alto castillo. Todo argumento choca contra él y lo deja como al principio, inalterado. Sólo sus razones tienen validez, sus opiniones conforman la verdad y todo lo que le lanza Vykos parece rebotarle sin erosionarle ni un ápice. Cada vez que habla todos callan y pese a que en estos momentos es un rival, sin duda me causa cierta alegría ver cómo Vykos es rechazado una y otra vez como si su palabra no valiese nada.

Ambos Cainitas abogan por ignorar el concepto de “La Mascarada”. Sin embargo, discrepan en el trato que deben recibir los Anarquistas. Hardestadt sigue con ideas que mantiene desde hace siglos, los advenedizos deben ser castigados y Vykos las aprovecha para hacerse oír entre los nuestros mientras declama contra la tiranía de los Antiguos. Bastante hipócrita para un vampiro de su edad.
La noche prosigue y nos entrevistamos con diversas personalidades. El Padre Jean de los Toreador, Gilbert de los Ventrue, el representante Gangrel… todos siguen el mismo guión que los antiguos han escrito para ellos y no parece que vayan a entrar en razón.
Por fortuna no todos parecen tan cerrados de mente y conocemos a un representante Setita al que parece hacerle mucha gracia todo lo que ocurre a su alrededor. No parece que siga los mandatos de los Antiguos (al menos no los de la Camarilla) y sólo por eso ya merece la pena escucharle aunque sólo sea para oír la cháchara baldía y las mentiras de otra facción. Es casi refrescante. No tarda en unírsenos de nuevo Vykos y comienza otra vez a extender su red sobre nosotros. Cuando se aleja deja claro que tiene algo preparado.
Cuando ya parece que toda la velada sólo va a ser un compendio de manipuladores sin honor alguno, nos encontramos con dos seres rectos como la hoja de mi espada. Husayn al Fatin y Karif nos encuentran y se entrevistan con nosotros. Les recuerdo de cuando nos entregaron empalado a Goratrix y sólo por ello ya merecen mi respeto. Nos cuenta la ordalía en la que se ha visto inmerso su clan. Los Assamita han sido descubiertos, Alamut ha sido encontrada por espías Nosferatu y ahora deben rendirse ante el poder del resto de los clanes o ser exterminados. Tras conversar mucho rato Karif decide unirse a los Anarquistas pero Husayn nos deja claro que la mayoría del clan debe asumir la voluntad de los Antiguos.
Husayn Al Fatín.


martes, 19 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


18 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Eleanor de Valois, moderadora y representante del clan Brujah da el discurso inaugural y comienza, cómo no, con una mentira obvia para todos los presentes. Una vez más, se hace hincapié en que estamos aquí para debatir y conversar, cuando en realidad estamos aquí para escuchar y aceptar lo que decidan imponernos. Si algo bueno ha de salir de todo esto sólo queda buscar voces de importancia que nos respalden pero bien sé que pocas que vayan a ser reconocidas darán apoyo a los Anarquistas. Se presentan varios Malkavian y aparece de nuevo Vykos. Todos andamos con pies de plomo, nadie quiere que una chispa encienda el pajar con todos dentro.

De Corazón, del clan Toreador, empieza a hablar de “La Mascarada”, un velo impuesto a los mortales para que olviden nuestra existencia. Ello implicaría que nos ocultaríamos en las sombras y gobernaríamos desde ellas, sin mostrar nuestro rostro al rebaño. Queda claro que esta idea tiene partidarios y detractores en todos los bandos. Ideas como ésta pueden cambiar el mundo de los Cainitas tal y como se lo conoce.

lunes, 18 de julio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


17 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Abadía de la Sagrada Corona, cerca de Thorns, Inglaterra.
Tras una noche de larga caminata, que disfruto por fin al aire libre sin tener que soportar el continuo regusto de la sal, llegamos a la Abadía de la Sagrada Corona donde el Padre Samuel, Príncipe del lugar, nos recibe. Se advierte una cantidad de Cainitas sin precedentes y sin duda los preparativos son numerosos. Nos ofrece reposo en las entrañas del monasterio e intento ocultar una mueca de dolor. Ochenta años bajo tierra han sido suficientes. Aunque puede ser inapropiado le ruego que me de cobijo en la superficie y aunque extrañado y suspicaz, acaba concediéndome asilo en unas habitaciones que tienen los monjes en la primera planta. Por fin nos reencontramos con Shul y Alexandru, que parecen estar perfectamente tras su viaje “aéreo” hasta Inglaterra.
Abadía de la Sagrada Corona.

El gangrel Hans cruza palabras con Alexandru y Leda habla con Unmada, una Malkavian de cierto prestigio.

jueves, 30 de junio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


11 de Octubre del año de Nuestro Señor 1493.
Southampton, Inglaterra.
¡Por fin salgo del maldito barco! ¡Por fin el barro de nuestro Señor se estremece ante nuestro contacto! ¡Por fin desaparece el inacabable balanceo!
Ahora que esas paredes de madera no se ciernen sobre mí distingo la belleza de los verdes campos ingleses. Nuestro destino nos aguarda a sólo un día de camino…

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


1 de Agosto del año de Nuestro Señor 1493.
Venecia.
Venecia, la Becchia Italia. Territorio indiscutido de los LaSombra y primera escala de nuestro viaje marítimo. Hasta el momento el mar ha sido toda una amenaza y mi recién adquirida claustrofobia es puesta a prueba por la estrechez de nuestro barco, toda una pesadilla de madera. Al menos sé que este ataúd no va a durarme ochenta años.
Venecia.

Mientras Leda duerme, Gerome y yo bajamos a estirar las piernas y como bien sugieren las buenas costumbres, nos presentamos ante el príncipe. Mi compañero de Clan no se anda con aspavientos de corte Ventrue y nos recibe rápidamente. Tras saludarnos y realizar las presentaciones adecuadas nos exige que sin mayor vacilación expresemos nuestras lealtades. Nos advierte que cualquier respuesta que no sea “Anarquista” o “Camarilla” acabará con nuestros viejos huesos estacados en el tejado de su palacio para ver el amanecer. No dudo ni por un instante de que sabe quién soy y sé que no hay nada que ocultar. “Anarquista hermano. Mi causa está con los que persiguen a los Antediluvianos”. Una mirada breve a Gerome me muestra al Padre pensativo. Y entonces, su valor se muestra de nuevo desafiando al príncipe en mitad de su corte: “Mi causa de momento no está decidida”. Por un momento temo que el Príncipe de Venecia nos haga rodajas pero al instante estalla en carcajadas y alaba el valor de mi compañero. “¿Así que no te has decidido todavía eh?”. Con una media sonrisa nos despide y nos desea buen viaje. Todavía algo nervioso salimos del palacio. Nuevamente Gerome demuestra ser digno de todo respeto…

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.


14 de Julio del año de Nuestro Señor 1493.
Constantinopla.
Por fin hemos llegado a Constantinopla. El camino ha sido tan duro como siempre, el barro y la lluvia nuestros únicos compañeros de viaje. Pasamos por Metaxades a petición de la Dama Leda pero lo que allí vio no creo que la complaciera. No sé muy bien que buscaba pero espero que valiera la pena el pequeño rodeo. Grande es el cambio operado en Leda, cada vez lo veo más claro. La herida que le inflingió Mircea debió de ser severa pero al menos parece haberla acercado más a la dura realidad.

Constantinopla.

En Constantinopla nos encontramos con Myca Vykos. Se extraña de verme “vivo” y añade por lo bajo “Preocupante…” Hummm. ¿Preocupante el qué, demonio? ¿Qué siga vivo? ¿Qué un diabolista de príncipes Ventrue te pueda disputar el liderazgo de los sanguinarios anarquistas? ¿Qué amenaza ves en mí que ni yo conozco? De nuevo el Demonio erudito parece cruzarse en mi camino y de nuevo con su mejor sonrisa, nos acoge como a perros abandonados por su amo. El Padre Gerome ya comentó lo sospechoso de nuestras “coincidencias” con el Tzimisce y estoy de acuerdo con él por lo que cuando nos cuenta sus planes no puede sino sentir de nuevo el escalofrío del metal de una puñalada a punto de caer sobre mi espalda. Vykos afirma que debe dirigirse ante el cónclave para rechazar cualquier yugo que traten de imponer sobre los anarquistas. Debatirá con ellos y dejará clara la postura de los chiquillos frente a cualquier imposición externa.
Myca Vykos.


Cinco minutos de cháchara vacía más tarde, nos abandona sonriente y por un segundo me surgen dudas. ¿Realmente miente tan bien Vykos o simplemente es estúpido?

Nadie con dos dedos de frente puede pensar que el cónclave sea un debate sino una declaración de intenciones. Es una unión de antiguos en la que los anarquistas serán devueltos a su lugar y creer que se puede disuadir verbalmente a esa llamada Camarilla es de ingenuos. Así que dado que Vykos es cualquier cosa menos estúpido algo ocurre que no se nos cuenta. Abandonamos a nuestro anfitrión sin que pueda quitarme la agenda oculta de Vykos de la cabeza. Lo consulto con el Padre Gerome en privado y parece estar de acuerdo conmigo, algo raro se cuece, sólo espero que no seamos nosotros.

miércoles, 29 de junio de 2011

Crónicas de Transilvania.

 Capítulo V.
Diario de Markus Hass.

17 de Abril del año de Nuestro Señor 1493.
Dominios de Alexandru, Castillo de Schaasburg, Transilvania.
Las pesadas puertas del castillo de Alexandru se abren y asombrados, los que una vez fueron mis compañeros allí están, impasibles ante el devenir de los tiempos, reunidos de nuevo ante la luz de la misma antorcha. Gerome el Padre, Shul el Nómada, Leda la Visionaria y Alexandru el Escultor. La sorpresa recorre la sala y ninguno sabe como reaccionar. Pasan los minutos mientras atropelladamente, explico la mentira elaborada por Mircea a fin de protegerse a sí mismo y al resto del grupo. Cuento cómo mi condena les mantuvo a salvo y explico los detalles de mi encarcelamiento. Todos parecen muy alegres de que haya escapado de mi cárcel y sólo Shul comete un error. No sé si por mera ignorancia o por resaltar un hecho consabido, comenta que si yo fui el castigado es porque yo fui el que cometió el crimen.
Una niebla roja tiñe mi visión. Imágenes claras de mí mismo despedazando con mis propias manos a Shul asaltan mi mente. Mi antiguo yo no hubiera dudado en acabar con ese Gangrel desagradecido, pero por fortuna, mis ochenta años bajo tierra me han concedido cierto temple. Eso y que los demás rápidamente cambian de tema ayuda a Shul a salir del mal trago y una vez más, los cinco volvemos a ser uno. Las historias son compartidas y me entero del devenir de los últimos acontecimientos.
Dragomir ofreció a Alexandru una manera de romper las cadenas del Vínculum. Aprovechándose de esto, organizó una emboscada a Mircea y entre todos lograron acabar a duras penas con él. Excepcionalmente lacónico, Alexandru me informa de que él mismo completó el Amaranto sobre su antiguo Señor. Me pongo tenso ante la mención de la Diablerie esperando que la Bestia se revuelva con ansias de sangre Cainita pero al parecer, mi largo reposo ha conseguido ayudarme a superar mi adicción a la Vitae vampírica. Supongo que no hay mal que por bien no venga.
Informo a mis compañeros de la existencia de mi Lista. Tachado un nombre no tarda en anotarse uno nuevo. Roland de Buda ha sido visto ostentando como trofeo a mi esposa, Mariuska de Listrash. Tal afrenta queda apuntada y el suyo será el peor de los castigos. Cuando nombro los nombres de la lista algunos asienten en señal de aprobación en algunos casos o desconcierto en el caso de otros como el del todopoderoso Goratrix. Observo varios estremecimientos cuando hago alusión a los dos nombres que no pronunciaré en público. Me sorprende que crean que puedo volverme tan fácilmente contra mis propios aliados. Espero que pronto observen que no les guardo rencor alguno. Mientras acabamos de ponernos al día y mis recuerdos pasados vuelven a mi memoria llega un visitante, un mensajero de Lucita y Anatole. Una breve sonrisa surge en mis labios al saber que mi hermana pequeña sigue “viva”.
El mensajero trae una carta de suma importancia, al parecer, la hora de los Anarquistas y Antitribu ha llegado a su fin. Una alianza llamada “La Camarilla” se ha formado para acabar con los desmanes de éstos y terminar con nuestra guerra civil. Lucita nos informa que presionados por la Inquisición desde fuera, la Camarilla ha decidido acabar primero con el enemigo interior, los chiquillos rebeldes. No obstante, parecen decididos a evitar en lo posible el derramamiento de sangre por lo que se urge a todo el que lo deseé a reunirse con ellos en una reunión, un cónclave, en el pequeño pueblo de Thorns, cercano a la ciudad de Silchester. Mi hermana recomienda que de ir, viajemos en grupos, pues es sin duda una travesía no carente de peligros. La carta también incluye un pequeño recordatorio de la Gehenna. Anatole nos advierte de los signos y nos avisa de que no nos acerquemos al campo de sangre. Críptico como siempre.
La profecía de Anatole.

Un silencio ominoso se cierne sobre nosotros cuando nos damos cuenta que puede que asistamos a una reunión sin igual. Por primera vez un cónclave de vampiros se reúne en un número tal que podría realmente marcar la diferencia. Demasiado tentador para dejarlo pasar, todos nosotros estamos de acuerdo en que debemos acudir a la cita. No obstante, ignorando el consejo de Lucita, Shul y Alexandru deciden viajar en solitario. Ambos, sobrevolarán el continente hasta llegar al estrecho. Aprovechando su capacidad de vuelo, evitarán el largo camino que nos espera al resto, un viaje hasta la costa más cercana, donde cogeremos un barco para cruzar el mediterráneo, hasta más tarde, entrar en aguas del atlántico. Shul y Alexandru se excusan debido a que según ellos, no pueden permanecer demasiado tiempo alejados de sus tierras. Sus motivos tendrán supongo.

lunes, 27 de junio de 2011

Crónicas de Transilvania.

Capítulo V.
Diario de Markus Hass.

23 de Abril del año de Nuestro Señor 1493.
Dominios de Alexandru, Castillo de Schaasburg, Transilvania.
La velada transcurre apaciblemente mientras trazamos planes. A medianoche un nuevo invitado nos espera, ha llegado Dragomir. Menos preocupado que la última vez, nos sonríe y saluda a todos, miembros de su pequeño aquelarre Anarquista. Alexandru le ofrece una copa de la sangre de Mircea y el diabolista Tzimisce la toma sin reparos. Menuda reunión de canallas. Exceptuando al Padre Gerome todos hemos realizado el Amaranto, malditos estamos todos y doblemente malditos Dragomir, Alexandru y yo.
Dragomir sabe del cónclave y viene a avisarnos de que Vykos, que parece ser uno de los líderes de la causa Anarquista, prepara una “expedición” en la que llegar a Silchester por mar. Recordando el consejo de Lucita, el Padre Gerome, la Dama Leda y yo aceptamos reunirnos con ellos en puerto seguro, Constantinopla será nuestra primera meta.

El resto de la noche acaba mientras nos debatimos los pros y contras de las posibles rutas a seguir. Cuando surgen los primeros rayos del alba, nuestro destino está trazado: partiremos en algo más de dos meses. Quién nos hubiera dicho que nuestro camino es de nuevo el camino de la Gehenna…